Atención Temprana

Atención Temprana. ¿Cómo trabajar?

¿Sabías que el trabajo de una forma transdisciplinaria puede dar un servicio más centrado en la familia, con mejor coordinación y servicios integrados para los niños que reciben la atención temprana?

 

La atención temprana o atención precoz se define como “el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0 – 6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta, lo más pronto posible, a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen riesgo de padecerlos” (Libro Blanco de la Atención Temprana, Patronato sobre Discapacidad, Madrid, 2000).

 

Al nacer el bebé, los neuronas cerebrales están en su posición y poseen algunas sinapsis. Tras experiencias se van creando un cantidad enorme de conexiones nuevas. Algunas conexiones se van “podando” para configurar un cerebro maduro que puede realizar con precisión tareas motrices, de percepción, lingüísticas, cognitivas y sociales. Según los científicos, el cerebro del bebe viene preparado para aprender de su entorno. Todas estas habilidades se aprenden al observar, escuchar e imitar a sus mejores maestros, sus padres.

 

Es por esto de suma importancia que los padres, los que mejor conocen a sus hijos, sepan exactamente como ayudarles. Lo ideal sería que los padres formasen parte del equipo de la atención temprana y además que siguieran cursos especialmente hechos para saber de forma muy pautada las actividades que pueden realizar para estimular a sus hijos. Cursos como los cursos del método Hanen (The Hanen Program®) (Hablando nos entendemos los dos (It Takes Two to Talk®) son ejemplos de un tipo de cursos para padres que les convierten en terapeutas con capacidad para ayudar a sus hijos.

 

Cuando hay una sospecha de cualquier tipo de trastorno en la infancia o necesidad de atención precoz, se puede empezar una intervención de atención temprana apoyándose en el proceso de crecimiento cerebral que viven los bebes. El proceso empieza por una evaluación de las áreas motrices, percepción, lingüísticas, cognitivas y sociales. Para ello, dependiendo de las necesidades de cada niño, se puede necesitar un equipo consistiendo de diferentes disciplinas, como logopedia, psicologías, pedagogía, fisioterapia, terapia ocupacional y nutrición. La forma de trabajar la atención precoz de este equipo también se puede variar. Existen varios tipos de equipos.

Los más conocidos son:

  • Equipos multidisciplinarios
  • Equipos interdisciplinarios
  • Equipos transdisciplinarios

atención temprana

Atención temprana con un equipo Multidisciplinario.

Un equipo multidisciplinario está compuesto por miembros de más de una disciplina. En lugar de una atención integral, se subdividen el problema del paciente y se tratan en paralelo, con cada terapeuta responsable solamente de los aspectos de su área. De hecho, en un equipo multidisciplinario, cada disciplina lleva a cabo su propia evaluación. Estos equipos multidisciplinarios están organizados jerárquicamente: hay un “jefe”, por lo general el profesional más alto en rango (comúnmente un médico). El dirigente designado es el responsable de supervisar el programa de atención temprana.

Una desventaja de este modelo es la falta de la deliberación entre los miembros del equipo: se aborda cada tipo de dificultad individual por separado, con tendencia a perder de vista cómo todos estos impedimentos afectan el paciente en su totalidad.

 

Atención temprana con un equipo Interdisciplinario.

Un equipo interdisciplinario es un grupo de profesionales de diversas disciplinas que trabajan conjuntamente en el mismo escenario, interactuando de manera formal e informal. Pueden llevarse a cabo evaluaciones separadas, pero los miembros del equipo trabajan para lograr un objetivo común. Se comunica la información y los problemas entre los miembros del equipo se resuelven de manera sistemática, por lo general durante las reuniones de equipo.

 

Atención temprana con un equipo Transdisciplinario.

El equipo transdisciplinario requiere que cada miembro del equipo esté lo suficientemente familiarizado con los conceptos y enfoques de su y de sus colegas como para poder desdibujar los límites disciplinarios y permitir así al equipo a centrarse en el problema de atención precoz del niño como parte de un fenómeno más amplio.

Los miembros del equipo transdisciplinario han desarrollado suficiente confianza y existe la confianza mutua para participar en la enseñanza y el aprendizaje a través de las fronteras de las disciplinas. Además de colaborar, los miembros del equipo confían, preparan y supervisan la puesta en común de las funciones disciplinarias mientras conservan la responsabilidad final por los servicios prestados en su lugar por otros miembros del equipo.

Se hace hincapié en el intercambio de las responsabilidades del equipo. Por ejemplo si acude a un centro en donde funciona un equipo transdisciplinario su hijo probablemente será evaluado por diferentes disciplinas simultáneamente. La ventaja de esto es que puede perder menos tiempo en la evaluación y descartar problemas subyacentes. Un miembro del equipo que le evaluó, se designa la tarea de coordinar las actividades de los distintos profesionales que forman el equipo. Este designado miembro del equipo es el que comunique a los familiares las recomendaciones del equipo, con el pleno apoyo del equipo.

Como los miembros del equipo se enseñan unos a otros los conocimientos y habilidades desde sus respectivas disciplinas que son necesarios para la aplicación efectiva, puede pasar que por ejemplo durante una sesión con un logopeda, también se fijará que la postura sea correcta. Pues una persona puede realizar varias funciones profesionales por la prestación de servicios al paciente bajo la supervisión de individuos de las otras disciplinas involucradas.

Los beneficios del equipo transdisciplinario incluye mayor eficacia de servios, ahorro de costes, menos intrusión de la familia y menos confusiones para los padres mas intervenciones coherentes y servicio holístico. Además la forma de trabajar de una manera transdisciplinaria amplia el conocimiento de los terapeutas.

Atención temprana transdisciplinar

El hecho de que hay un desarrollo importante en los primeros años, convierte a esta fase en una época idónea para aprovechar el potencial cuando se sospecha que hay un problema en el desarrollo del niño y necesita atención precoz. Es importante incluir a todo su entorno, instruyendo a los padres como ayudar a sus hijos lo mejor posible. Si los padres reciben ayuda de un equipo que trabaja de forma transdisciplinaria, se puede añadir muchos beneficios a esta forma de atención. Es por ello que entendemos esta como la mejor forma de atención temprana a bebés y niños.