La importancia del Juego Social

La importancia del Juego Social

Observa, espera y escucha

Darnos un tiempo para jugar con nuestros hijos puede ser cada vez más difícil debido al sinfín de actividades diarias que hemos de realizar durante la semana. Aun así es importante que intentemos darnos el espacio, pues es a través del juego donde desarrollamos pequeñas conversaciones con ellos y donde les enseñamos -casi sin darnos cuenta- intercambios sociales sanos que les ayudarán a establecer en el futuro relaciones más sólidas con sus pares y el mundo que les rodea.

jugando con el niño

Los juegos sociales como el pilla-pilla, las cosquillas, etc., tienen el poder de lograr que tus hijos centren su atención en ti y en lo que estás haciendo, permitiendo con ello que aprendan a anticipar, a seguir y respetar turnos, a decidir si quieren continuar con una actividad o cambiarla, a detectar cuando están cansados y qué estado de ánimo poseen, y a comunicarse con otros.

Para desarrollar un juego social, debemos poner nuestra atención en tres cosas:

  • Observar: Si te das el tiempo de observar a tu hijo mientras juega, podrás aprender más acerca de lo que le gusta y de cómo se comunica, incorporando estos elementos al juego que realizas con él porque al tomar en cuenta sus preferencias logras que el juego sea más atractivo, más enriquecedor y por supuesto más divertido. Observando con calma a tus hijos, descubrirás que interactúan de muchas más formas de las que creías en un principio.
  • Esperar: Durante un juego social, esperar significa estar cerca de tu hijo, mirarlo expectante y sin hablar cuando es su turno de hacer algo en el juego. Esta simple acción tiene un efecto poderoso en tus hijos pues les estás enviando el mensaje de que estás respetando su turno y les das el tiempo que necesiten para actuar, potenciando muy sutilmente la confianza en ellos mismos. Esta pequeña espera también te da el tiempo de poder observar cómo tus hijos intentan interactuar contigo, qué recursos poseen para comunicarse; y reflexionar entonces, de qué manera puedes ayudarlos a potenciar esos recursos que sin esta espera no hubieses podido percibirlos.
  • Escuchar: Cuando tus juegos incluyen sonidos, palabras u oraciones, escucha cuidadosamente lo que tu hijo expresa y cómo lo expresa cuando es su turno. Escuchar sin interrumpirlos permite que ellos perciban de forma activa que respetas sus opiniones y sus comentarios y que por lo tanto, es importante escuchar las opiniones de los demás aun cuando no estés completamente de acuerdo con ellas.

Observar, Esperar y Escuchar a tus hijos en el juego, te permite incluso oír las opiniones que a veces son expresadas en susurros o tímidamente, enriqueciendo la relación que estableces con ellos.